Surge nuevo disturbio en el Atlántico
Por Keila López Alicea
El Nuevo Día / 3 de septiembre de 2008
Eran muchos y parió la mula. Ya no son tres los disturbios atmosféricos que se desplazan por el océano Atlántico sino cuatro, con la aparición ayer de una onda tropical a medio camino entre las Antillas Menores y África.
Según el Centro Nacional de Huracanes, es poco probable que la onda, que se encuentra entre el huracán Ike y la tormenta tropical Josephine, se fortalezca debido a su rápido movimiento de traslación de 15 millas por hora.
“Puede que nosotros seamos afectados por algunas bandas de lluvia para el domingo o el lunes, pero la onda no necesariamente viene para acá”, indicó la meteoróloga del Servicio Nacional de Meteorología, Rosalina Vázquez.
Mientras tanto, el poderoso huracán Ike pasará lo suficientemente lejos de la Isla como para no traernos más lluvias, pero sí será el causante de un deterioro en las condiciones en el mar.
“Esperamos que Ike se mantenga en una ruta al norte de la Isla. Está bastante recogido, así que lo que nos puede afectar son marejadas y malas condiciones en el mar, pero probablemente nada de vientos ni lluvia fuerte”, señaló el meteorólogo Robert Mitchell.
Se estima que el sábado, cuando Ike esté entre 300 y 350 millas al norte de la Isla, el oleaje sobrepasará los 6 pies de alto. Por eso, no se descarta que se emitan advertencias para operadores de embarcaciones pequeñas.
De acuerdo con los boletines del Centro Nacional de Huracanes, se espera que en algún momento Ike tome un giro hacia el sur suroeste, mientras se desplaza sobre el océano Atlántico. Según el informe de las 11:00 de la noche, Ike mantenía vientos de 135 mph.
“Se va a acercar, pero esperamos que ese bajón lo haga tarde mañana (hoy) o el sábado, cuando esté por el sur de las Bahamas”, pronosticó el también meteorólogo Shawn Rossi. Se prevé que bajará en la misma zona en que lo hizo la tormenta tropical Hanna.
Mientras tanto, bandas asociadas a Hanna que todavía se encuentran en el mar Caribe podrían seguirse moviendo hacia Puerto Rico, trayendo lluvias posiblemente hasta el domingo.
Los meteorólogos advierten que hay que estar muy pendientes a inundaciones repentinas, ya que el suelo está saturado y muchos ríos se encuentran cerca de sus niveles máximos.
Hasta ayer, las nubes relacionadas con Hanna habían dejado caer entre 2 y 7 siete pulgadas de lluvia, cifra que llegó a las 15 pulgadas en lugares como el cauce del río Grande de Loíza, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. Al cierre de esta edición, la errática Hanna mantenía vientos de 65 mph y Josephine de 45 mph.